Que el fin del mundo te pille bailando

9m 37s

Un violinista callejero (un músico ambulante) se prepara para tocar en su lugar habitual como hace cada día para intentar ganarse la vida. Sus ropas son raídas, su estuche de violín está desgastado. Y entonces escuchamos una hermosa música, exquisitamente interpretada. Al oír la música, una chica se detiene a escuchar. Se deja absorber por la melodía y se pone a bailar. Primero se mueve tímidamente, pero poco a poco se relaja y se abandona al ritmo del violín.